Yo iba preparado, lo juro. Había hecho mis ejercicios de meditación y mentalización... Esta vez no me iban a pillar por sorpresa... No estaba desprevenido. Pero estas niñas siempre lo consiguen... consiguen sacarme de quicio...
Me pregunto si las "forman" en algún tipo de academia, porque esa actitud, que además es generalizada en todas las niñas con ese uniforme, no se puede aprender por cuenta propia. Expongo un caso, a modo de ejemplo, pero la mecánica es siempre la misma:
Llego al mostrador donde se recogen las pruebas y veo una pequeña cola, mal hecha, de gente que viene a lo mismo que yo. Doy las buenas horas (algunos contestan... otros me miran como si yo fuera un marciano) y me pongo al último. A medida que la cola avanza van llegando indúes (si, San Roque es la clínica de los indúes... nunca he ido sin que viera unos cuantos) que no deben saber que nos ponemos en fila para respetar el turno de llegada... así que se ponen al lado del que hay al primero... y se ponen a llamar la atención. La "burritas" los atienden sobre la marcha... no se si es porque dejan buenas propinas o porque así se los quitan antes de encima (porque no veas lo pesados que son).
Cuando llega mi turno doy las buenas horas... nunca me contestan (yo ya iba preparado... la mentalización y todo eso) ni siquiera me miran... se pasan dos minutos hablando entre ellas y cuando les parecen te dicen, con una cara que parece que estén chupando un limón... "¿Qué quiere?" (notese el afecto y la amabilidad que encierra la frase). "Buenos dias (repito) vengo a recoger unas pruebas que se hizo mi madre (y le tiendo el volante perfectamente rellenado... he ido decenas de veces a lo mismo) lo cogen y lo revisan (no me parece mal) y me dice (literalmente) "¿Trajo los carneses?"... "Por supuesto, tenga" (le dan más vueltas que en las aduanas americanas cuando llega un islamista). Sin decir ni mu me dan las pruebas. Las recogo y me dispongo a irme. Hasta aquí, todo "normal" (hoy he tenido suerte, pienso para mi).
Pero cuando me dispongo a salir, el "moro" de turno que estaba dando el coñazo al lado mio se atraviesa delante con otro señor mayor que venía entrando... "ni padentro ni pafuerra"... (en mi mente los veo como Ryu y Bisom en combate a muerte) Me lo tomo con calma... pero a esto que sale una "burrita" de detrás mio y me dice "Con permiso, caballero"... y le respondo "si, es lo que intento, a ver si los señores se ponen de acuerdo en quien entra y quien sale"... yo no podía ir hacia atras porque había muchisima gente empujandome (literalmente, entre ellas la "burrita" vestida de azafata)... A esto que la "burrita" se pone a rebuznar de mala manera... como si pregonara "sardinas recién salidas del barquillo, oiga"... como si yo tuviera la culpa de que la puerta de recepción se convirtiera momentaneamente en un ring improvisado... "Pero es que si usted no se quita ellos no pueden pasar y bla, bla, bla..."... En ese momento, la meditación se fue a tomar por saco... la mentalización se vino abajo y es cuando quiero convertirme en Michael Douglas en "Un día de furia"...
Cuando los "señores" vieron a la "burrita" rebuznar de ese modo, se pusieron de acuerdo y se hicieron a un lado, para que pasara la gente... (a todo esto, la "burrita" no paraba de rebuznar y decir improperios)... y de este modo me voy una vez más de la Clínica San Roque con una indignación que no merece la pena...
Lo que me queda es que estas niñas estaran todo el día así, trabajando con ese humor... y a mi se me pasó en cuanto llegué al parking y me subí al coche... pero un día de estos... compro una pistola y la echo en el bolso, para cuando tenga que ir a recoger pruebas a S. Roque...
Me pregunto si las "forman" en algún tipo de academia, porque esa actitud, que además es generalizada en todas las niñas con ese uniforme, no se puede aprender por cuenta propia. Expongo un caso, a modo de ejemplo, pero la mecánica es siempre la misma:
Llego al mostrador donde se recogen las pruebas y veo una pequeña cola, mal hecha, de gente que viene a lo mismo que yo. Doy las buenas horas (algunos contestan... otros me miran como si yo fuera un marciano) y me pongo al último. A medida que la cola avanza van llegando indúes (si, San Roque es la clínica de los indúes... nunca he ido sin que viera unos cuantos) que no deben saber que nos ponemos en fila para respetar el turno de llegada... así que se ponen al lado del que hay al primero... y se ponen a llamar la atención. La "burritas" los atienden sobre la marcha... no se si es porque dejan buenas propinas o porque así se los quitan antes de encima (porque no veas lo pesados que son).
Cuando llega mi turno doy las buenas horas... nunca me contestan (yo ya iba preparado... la mentalización y todo eso) ni siquiera me miran... se pasan dos minutos hablando entre ellas y cuando les parecen te dicen, con una cara que parece que estén chupando un limón... "¿Qué quiere?" (notese el afecto y la amabilidad que encierra la frase). "Buenos dias (repito) vengo a recoger unas pruebas que se hizo mi madre (y le tiendo el volante perfectamente rellenado... he ido decenas de veces a lo mismo) lo cogen y lo revisan (no me parece mal) y me dice (literalmente) "¿Trajo los carneses?"... "Por supuesto, tenga" (le dan más vueltas que en las aduanas americanas cuando llega un islamista). Sin decir ni mu me dan las pruebas. Las recogo y me dispongo a irme. Hasta aquí, todo "normal" (hoy he tenido suerte, pienso para mi).
Pero cuando me dispongo a salir, el "moro" de turno que estaba dando el coñazo al lado mio se atraviesa delante con otro señor mayor que venía entrando... "ni padentro ni pafuerra"... (en mi mente los veo como Ryu y Bisom en combate a muerte) Me lo tomo con calma... pero a esto que sale una "burrita" de detrás mio y me dice "Con permiso, caballero"... y le respondo "si, es lo que intento, a ver si los señores se ponen de acuerdo en quien entra y quien sale"... yo no podía ir hacia atras porque había muchisima gente empujandome (literalmente, entre ellas la "burrita" vestida de azafata)... A esto que la "burrita" se pone a rebuznar de mala manera... como si pregonara "sardinas recién salidas del barquillo, oiga"... como si yo tuviera la culpa de que la puerta de recepción se convirtiera momentaneamente en un ring improvisado... "Pero es que si usted no se quita ellos no pueden pasar y bla, bla, bla..."... En ese momento, la meditación se fue a tomar por saco... la mentalización se vino abajo y es cuando quiero convertirme en Michael Douglas en "Un día de furia"...
Cuando los "señores" vieron a la "burrita" rebuznar de ese modo, se pusieron de acuerdo y se hicieron a un lado, para que pasara la gente... (a todo esto, la "burrita" no paraba de rebuznar y decir improperios)... y de este modo me voy una vez más de la Clínica San Roque con una indignación que no merece la pena...
Lo que me queda es que estas niñas estaran todo el día así, trabajando con ese humor... y a mi se me pasó en cuanto llegué al parking y me subí al coche... pero un día de estos... compro una pistola y la echo en el bolso, para cuando tenga que ir a recoger pruebas a S. Roque...
1 comentario:
Joder, hay cada uno currando por ahi que es para flipar... un dia te voy a presentar a una facultativo de donde curro que siempre que voy tiene una cara de provocada, que parece que este oliendose el culo todo el día o algo así. Flipante.
Publicar un comentario